10.3.15

Tamizando el Tiempo... En este tiempo tan revoltoso



Vangelis: Albedo 0.39 Sword of Orion


Los parásitos del tiempo nos tienen abocados a vivir consumiéndonos con cada bocanada de el aire que nos mata en cada soldadura. 

En  esas horas que transcurren  silenciosas, ociosas y se queman una tras otra como los pitillos en manos fumadoras 

Esa agua que corre, discurre y flotan en ella hojas del libro deshecho de la vida propia. Estómago rumiante  que deslomándose al  golpear  los cantos y  rocas de las esquinas tenebrosas del bosque de edificios que son nuestras ciudades. 

Los parásitos del tiempo que consumen inevitablemente los traslados dejando un espacio vacío unido de hilo y membrana detrás de la cual estamos cada uno. d:D´


Neptuno servía agua en el velo de  Acuario y éste acompañada en los cuádriceps del aguador remoloneaba la distancia entre Marte que detrás venía persiguiéndola. Es el mito.

Neptuno vigilaba el caudal de deseo, el caudal de estrellas con  alfa AQR 57...d:D´

10 comentarios:


  1. No creo que haya parásitos del tiempo, creo que es el tiempo el gran parásito que consume nuestra existencia. Es una gran tenia que está dentro y fuera de todo lo que existe.
    Las fotos, geniales, como siempre. El firmamento es lo tuyo.

    · deicaludos b·R

    · CR · & · LMA ·

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    1. Si el firmamento fuera mío, sería el dueño del mundo.
      Por ahí voy, disparar a esas horas y buscando la estética con algún motivo, motiva seguir en ese camino estelar. Hay mucho que aprender :))´
      En el comentario de a nuestro volvo os expongo a qué me refería
      3Breludos ñ·A

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  2. Entiendo que esos parásitos que mencionas son aquellos que deberían proporcionarnos los medios para llenar satisfactoriamente la (fugaz) vida y que sin embargo, desatendiendo sus funciones, nos hunden en la miseria.
    Me gusta mucho la primera, por esa luz de atardecer. Y la segunda por esa luna... en creciente.

    tD1b.

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    1. Si esos medios son los medios con los cuales nos movemos, entonces sí; no sólo en esos aspectos.
      Me gusta que te guste la primera. Fue al atardecer y del montón de pruebas, ésa era la que recogía mejor el color del crepúsculo de la tarde, del luscofusco que ya antecede a la noche. Lo malo es que ahí, en lo alto de las ciudades, tan cerca, dentro de ella, son tantas las luces que se diluyen las del cielo dejando que los tres astros principales sean un mero fondo.
      Lo bueno fue que los chavales, siempre tan agradecidos y dispuestos, amablemente se añadieron al conjunto para darle mayor sentido a las fotos.
      Se puede leer en el muro: En tu memoria...Y es que la primera vez que fotografié ese monolito, días atrás, perdía para siempre a uno de mis mejores viajeros de verano que con ochenta y tantos hacía el último viaje a ninguna parte o a todas. Ya no viajaré allí con él, ya somos menos.
      Esa luna creciente, cuando se fotografía de cerca, se aprecian en ella cráteres. Y el robo de esa tapa de alcantarilla era un buen motivo para la comparación. Lo mejor es que aproveché en ese instante la iluminación de los pilotos traseros de un coche dando marcha atrás y así aparecer un mundo donde ese color representase las tierras y mundos que por la imaginación se nos pasan cuando vemos volcanes o coladas de las fundiciones. Mundos distantes ardiendo o coloreados por gigantes estrellas rojas que con el tiempo los devorarán.
      [Los parásitos, en realidad, son una referencia a cuando viajamos Dani y yo hasta lugares alejados de la megalópolis y nos consume el tiempo ese propio traslado robándonos parte del que podríamos emplear en estar allí. Son esas horas de viaje que nos parasitan las fuerzas al regreso.
      Son uno de tantos libros que con sus hojas se van pasando para llegar al final; tantos libros como los que tienen los rumiantes y de ahí el empleo de omaso en lenguaje galaico. Buscando siempre el paralelismo, ese que en algunas zonas locales sí emplean para referirse al estómago vacuno y que yo uso para el cenfollas que también (me) vale como sinónimo de libro. Pero en ese pasar hojas se pasan los minutos subidos al coche que nos lleva y nos consume el tiempo dentro de él sin poder fotografiar. Es inevitable.
      [A veces, o tantas muchas, empleo cualquier licencia que pueda valer para esta prosa a caballo de la lírica, de la retórica. En orillas marginales, en los márgenes de los libros que vamos escribiendo. O entre libretas desacostumbradas y en blanco que como analfabetas hojas se van llenado de nuevas comparaciones...o no]
      Nos tenemos que alejar de las ciudades que con tanta luz innecesaria nos hace emprender largos viajes para noches en vela donde a veces parece que estamos soldando el tiempo, uniendo cabos, cosas y donde nuestros propios efectos resultan sorprendentes o al menos curiosos cuando al ver las fotos parece que estemos experimentando en un laboratorio. Laboratorio abierto, grande, inmenso.
      Después viene regreso y el cansancio. Un café para soportarlo y otra vez el tiempo que nos consume el viaje y las horas
      Y luego viene el calor del descanso y esos bicos sonoros de los que hablábamos, pues perdidnhos de la noche y de la vida voltamos con más ganas hacia la ciudad.
      Siempre hay quién nos espera.
      Ésa es nuestra suerte y estrella.
      Rebicos y me los llevo al bolsillo :))´

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  3. Espero, amigo, que sigas teniendo obra para rato...
    Se echaban de menos esos viajes infinitos.
    Salud desde Los Picos.

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    1. Sí que tengo, lo que no tengo es mucho tiempo
      Y yo vuesas palabras
      Qué afortunada la que anda de pico en Picos.
      [La aclaración en el comentario de volvo]
      Y desde otros picos, más saludos e apertas :))´

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  4. Marzo??? has parado esto en marzo??? pues si que es tamizar el tiempo... dejarlo que pase suave, lentamente, sin altibajos, fino, delicado, sedoso, digerible, agradable, esponjoso... Me estaba imaginando a Cronos con un tamiz cual molinero dejando caer el tiempo suavemente, como lluvia fina que refresca, esa tan nuestra ;)

    Epoca estival, parones, descansos, aletargamientos... estoy off, yo.
    Me he enterado que el fuego ha sido dueño de ciertos montes que tu y yo sabemos... :"(

    Bicazos!!!

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    1. En todo tu comentario están recogidas las ideas de todo cuanto acontecido se dispone al olvido que aunque amargo y reciente se trata de echar tierra por encima; o tiempo. Pero son hechos que tropiezan la vida y en este trapecio de equilibrio sin red unas veces y con arena de función permanente hice este parón dejando transcurrir tanto la primavera como el verano pues aún tenía el pensamiento repleto. Hay un montón de ideas, de fotografías que bien sabes no compiten con nadie, sólo conmigo mismo; pues ésas sólo sirven para ilustrar lo que hablo y digo. Las misma fotos las tengo guardadas en archivo y subo aquí aquellas que tan sólo están tratadas de forma leve, sin grandes fines. Los archivos en crudo los guardo para otras ocasiones cuando disponga de más tiempo o ganas.
      Decíamos hace años que, en aquel encabezamiento, no se competía con expertos o profesionales, lo cuál no es lo mismo aunque a veces vayan de la mano ambos, sólo son para complementándose ir parejas.
      Traté de escribir algo, de fotografiar algo, algo que sí hice, pero no me resultaba eficaz ni me llenaba por completo; la melancolía, la tristeza, esa morriña nosa me embargaba de tal manera que decidí pasar el tiempo distraído leyéndote, bien tus estupendas fotografías. Fotos de soledades, de planos reconocidos paisajes comunes, de colores ao solpor; detalles y montes, sierracumbres del ocaso permanente que es cada día. Transgredir con eso el alcohol del olvido, opio limpio que sin despejarme velara los últimos acontecimientos pasados. En el transcurso de un año se fueron tres, uno de 44, otro de 88 y el más reciente de 82.
      Permanecen en el recuerdo y se diluyen por nuevos aconteceres. Es el relevo testigo que llevo dentro hasta que no quede nadie más que los recuerde. Un primitivismo que me ha tocado vivir, es la pena que pago causados por memorias excesivas. Un constante tener en cuenta que sin los parásitos del tiempo la cosa iría mejor.

      Con esos montes reconocidos entre ambos pasa otro tanto.
      Cuando es público no tienen dueño y la codicia de muchos pretende apropiarse de ellos sin pagar su alto precio que de natural continuo son para todos. Pastos de ganados y animales silvestres, ranas incluidas, son pasto de las llamas y alpacas que las alimentan; y porque aquí no hay vicuñas. Entonces esos pastos son devorados y se adueña el fuego de ellos poseyéndolos de lleno y cambiando de amos se hacen dueños los nuevos. Es el fuego quien quema, mas la pasta de esos pastos hacen dueños a otros sus nuevos amos. Y así sucesivamente.
      ¿Qué tienen pues los árboles que no los consideran seres vivos? Inmóviles e incapacitados ante la atroz y pecaminosa codicia de aquellos grandes predadores más humanos. Todos lo hechos son humanos y de estos incluso se asustan otros que siendo más salvajes no llegan a tanto. Es de tontos y el problema radica en creerse dueños de unas tierras inapropiadas por mala interpretación histórica o divina. Un cuento chino
      Hablamos con calma.
      Rebicos a milleiros, minha d:´

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  5. Los parásitos del tiempo. No los sentimos, por eso son parásitos, pero los tenemos. Y menos mal que alguien nos lo recuerda. A veces nos abruma el tiempo, que siempre nos alcanza para todo pero a sus parásitos no les vemos venir con él. Como ocurre con casi todos ellos, los parásitos tienen un placebo en su picadura, nos adormecen en el placer para saciarse de nosotros con el mayor de los descaros.
    Saludos, amigo.

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    1. Introducidos de forma sutil se sienten molestias que con el tiempo avanzan imperceptiblemente; con leves malestares que se acomodan de tal forma y van dejando sutiles indicios en forma de canas, los más leves; o en forma de aquejados golpes o heridas con formas contundentes que ralentizan nuestros andares y más a los que, reunidos aquí, somos de andares monteses. Los parásitos del tiempo no gozan del colectivo médico el cuál busca medicina que o bien los elimine o los pare. Unas veces se inyectan fondos de investigación para los muy diversos parásitos al alcance de ellos; otras se inyectan botos o hialurónicos pretendiendo detener el tiempo entre poros. Pero la realidad viaja constantemente en un vagón lento de largo recorrido e imparable les dice, desde su compartimento, que eso sólo esconde su falta de apeaderos y estaciones. Estaciones que pasan de cuatro en cuatro sucesivamente sin detenerse contemplando paisajes y paredes oscuras de túneles sin más servicio de una vez construidos se han ido reparando pero que cada vez son más viejos.

      Entre los parásitos del tiempo, el frío del invierno es congelador del daño solar, ése que sí daña mucho más que cualquier opuesto.

      En las fotos se comparaba a la juventud alegre y dispuesta, sin malicias y agradable con los tres astro del fondo y el muro; servían las nubes de velo metafórico de nuestro recorrido. El muro interprétalo de cualquier forma que se te ocurra y con los demás elementos de las imágenes; el él se excribe por un grafitero el detalle en colores de la memoria o en memoria de alguien. Siempre hay un artista reflejando y dejando constancia de su entorno familiar o conocido.
      Los astros del fondo, la Luna arriba y Marte y Venus pegados a las lámparas de la calle son metáfora a la pasión, la guerra, la belleza y la destrucción; van parejas. Esos griegos que nos dieron tanto ya montaban sus cacaos mentales para explicaciones reales.

      Había otras fotos pero éstas sólo pretendían que los elementos en primer plano fueran los principales, dejando que los del fondo, los astros, las luces de la ciudad y demás paisaje nocturno se integrase sin restarse o apropiarse protagonismo a los chicos que finalmente aún no aprecian el tiempo parasitándolos pues su fortaleza radical es mayor en porcentaje. Sus sonrisas son ese reflejo...Luego hablamos un poco de los cielos, les envié las fotos completas para ellos y otras tantas que les hice y durante media hora estuvimos escudriñando el cielo y los nombres de algunas constelaciones y estrellas solitarias que por gigantescas en comparación con el Sol hacía que asombrados estuvieran tan atentos como aquellos otros, hace treinta y tantos años, a los que dimos clase entre armas y chuscos.

      Vuestras interpretaciones son buenas y acertadas, fijándose en algunos detalles a los que vosotros os han llamado la atención o son, por otro lado, el motor de vuestros comentarios. Cada uno fija el suyo y fija su conversación y estoy muy seguro de que las demás interpretaciones también estaban en vuestras mentes.

      Si hay algo que me gusta de usted, amigo, es que me deje sus escuetas palabras en este libro o en le otro.
      Siempre es un placer leerte, de vista oírte y compartir contigo tantos conocimientos como tienes.
      Longas apertas, amigo.

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Añade los números y las letras, entonces no se permite el paso a los eSPANtapájaros
[Ha pasado boedromion entonces daremos mista y reemplazaremos los fondos por aquellos primigenios pues consumen menos y no cansan tanto...Adelante, no te pares y añade lo que tengas]
Benvido d:D´

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